
Más allá de
la bolsa:
menor huella,
mayor impacto

CÁLCULO DE LA HUELLA DE CARBONO
REDUCCIÓN DEL IMPACTO CLIMÁTICO PARA UN FUTURO SOSTENIBLE
Para entender el impacto del cambio climático se requiere conocimiento. Por eso calculamos la huella de carbono de nuestros productos. Para ello utilizamos el estándar de producto del Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG), reconocido internacionalmente. Este método va más allá del CO₂ e incluye todos los gases de efecto invernadero relevantes. Así ofrece una visión clara y comparable de las emisiones a lo largo de toda la cadena de valor.
Un ejemplo:
Incluso pequeñas fugas de refrigerantes como el HFC-134a en las instalaciones de fabricación pueden tener un impacto significativo. Esto afecta directamente a la huella de carbono de un producto. Este gas tiene un potencial de calentamiento global (GWP) aproximadamente 1500 veces mayor que el del dióxido de carbono. Esto significa que la emisión de solo un kilogramo de HFC-134a tiene un gran impacto. Equivale a alrededor de 1,5 toneladas de equivalentes de dióxido de carbono (CO₂e).
– Como cliente y socio importante, podemos influir en el proveedor. Así logramos que su instalación de producción adopte un sistema de refrigeración de menor impacto.
El Protocolo GHG se basa en tres ámbitos:
ÁMBITO 1: emisiones directas derivadas de las operaciones (por ejemplo, combustible de los vehículos).
ÁMBITO 2: emisiones indirectas derivadas de la energía adquirida (por ejemplo, electricidad).
ÁMBITO 3: emisiones indirectas derivadas de actividades que escapan a nuestro control directo, como el transporte, los materiales y los procesos de los proveedores.
La aplicación de este marco nos permite identificar en qué punto del ciclo de vida se producen más emisiones. Además, nos permite presentar datos claros sobre cada producto.
Esto ofrece una base fundamentada con la que poder tomar decisiones informadas sobre materiales, métodos de producción y logística. Así se tiene en cuenta tanto la funcionalidad como el impacto climático.
CADA BOLSA CUENTA
Sabemos que cada bolsa tiene un impacto, pero no todos los impactos son iguales. Los distintos materiales afectan al planeta de diferentes maneras. Esto ocurre desde el uso de la materia prima hasta la producción, el transporte y el reciclaje. Por eso evaluamos cuidadosamente cada decisión que tomamos, siempre con el objetivo de reducir el impacto ambiental de cada bolsa.
Nuestro objetivo es sencillo: diseñar bolsas que combinen funcionalidad y durabilidad causando el menor impacto posible en el medioambiente. Gracias a la supervisión de todo su ciclo de vida, garantizamos la producción responsable de cada bolsa. Así contribuimos a un futuro más sostenible.